Froylán Flores Cancela

Josefina Vázquez Mota
Queda poco tiempo en realidad para tocar un tema que no se relacione con lo que está ocurriendo políticamente ligado a la sucesión presidencial. Todo gira enrededor. Las pláticas ocasionales más inocuas terminan siendo políticas y nada más. Todo es política en estos días en que se está en vísperas, prácticamente, de que asistamos todos a ser no solo vedores sino también actores esenciales de la jornada del domingo 1 de julio en la que se elegirá el Presidente.
Es posible que la gran participación que está teniendo la sociedad en lo relativo al relevo del jefe del estado se deba a que ahora, al revés de como era antes, el voto tiene una jerarquía suprema y decisiva. Si votamos ahora los mexicanos, tenemos posibilidad de intervenir, de manera estelar, en la elección mayoritaria del país.
Hasta el momento, de los cuatro aspirantes a ser presidente tres de ellos llevan la delantera por razones obvias, por motivos políticos y porque ahora la comunidad mexicana sabe que tiene el peso esencial en la elección que se avecina. A Enrique Peña Nieto, del PRI; Andrés Manuel López Obrador, del PRD, le sigue muy de cerca de acuerdo con las noticias que sobre el particular se publican; en tercera posición hallamos a Josefina Vázquez Mota, la abnegada dama del mundo panista. Se quisiera incluir entre estos personajes al inefable Gabriel Quadri, pero ya usted ve: el candidato de Nueva Alianza es en realidad el candidato personal de la profe Elba Esther Gordillo.

Elba Esther Gordillo
En los últimos días se ha hecho una recapitulación después de pasado el segundo debate entre candidatos presidenciales. Las cosas han salido bien, a tono con el espíritu chachalaquero que la política se encarga de diluir en la medida que se va aclarando quiénes son los dos pretendientes que sí pueden pelear por una presidencia. Después del debate de Guadalajara, si bien se recuerda, quedaron en la recta final con rumbo a las votaciones de julio únicamente tres de los cuatro iniciales: Peña Nieto, López Obrador y Josefina Vázquez Mota. De esto no puede haber duda alguna. Los hechos están a la vista de todos. Ejercer la ciudadanía en la tarea política tiene un valor especial que los mexicanos no conocíamos. Es el valor de la autenticidad. Ya no la mentira y la sobada de espalda.
Ya ve usted, la política despierta entre los políticos pasiones, arrebatos y un entusiasmo desbordante en el que regularmente viajan juntos el sarcasmo y la ambición… Los partidarios de Peña Nieto no parecen dar crédito a lo que últimamente ha venido boletinando el grupo que asesora a AMLO. Estos, amorosos y todo, aseguran que “su” hombre, el político tabasqueño, se haya en buena posición y el primero de julio estará a un pasito del triunfo electoral. Es cosa de ver, de pensar, pero sobre todo es hora de no dar crédito a nada que sea subjetivo. Los votos cuentan, se respetan pero, por favor, hay que recordar que tienen que ser seguros para evitar problemas de cualquier índole.

Gabriel Quadri
En Veracruz va haber elecciones de senadores y de diputados federales simultáneas con las de Presidente de la República. Esto permite pensar que lo que se disputa el 1 de julio no es poca cosa. Si a ello se agregara que el cambio de presidente no se reduce únicamente a Los Pinos y al Palacio Nacional, se tendría una dimensión de cuánto está en juego en los entrantes comicios. De ahí la importancia del proceso electoral que, de acuerdo con los datos que se tienen a la mano, en esta ocasión poseerá mayor trascendencia porque será la tercera vez consecutiva que en este siglo se celebran elecciones para la recomposición del personal político que atiende no únicamente al régimen sino al Estado Mexicano.
En el número anterior de Punto y Aparte, se comentó que puede llevarse muchas sorpresas el PRI, más de las que imaginan los directivos de tal partido, en los comicios federales. Lo inesperado, de acuerdo con informes y planteamientos que se tienen a la mano, se debe a que de los 21 distritos federales están en riesgo de perder por lo menos siete distritos, entre ellos, agárrese usted lo que quiera pero agárrese, Jalapa, la capital de Veracruz, Córdoba, Veracruz puerto, Boca del Río, Acayucan, Martínez de la Torre e, incluso, Tantoyuca. Etcétera, etcétera. Gente allegada a los círculos políticos del palacio de gobierno, piensa que todo es consecuencia de la dejadez y de cierto toque de analfabetismo político de los asesores que el PRI tiene y, también, de la mala información que han recogido y enviado a Jalapa, sus partidos. Algunos picudos priístas piensan que todavía es hora de enderezar el barco, de sustituir a varios genios del celuloide que tiene el PRI estatal.
De que hay problemas donde quiera es cierto, pero también es verdad que el renovado partido no ha tenido el cuidado suficiente de preparar una elección como las que había antes que, con todo y sus defectos, los que estaban al frente del partido eran políticos de verdad, emocionados, con innato conocimiento del juego político.
Una muestra de lo anterior que está ocurriendo, en Córdoba, en Orizaba y en Martínez de la Torre, la simboliza la penosa actividad que desarrollan los delegados de partidos y otras gentes comisionadas, dizque por inteligentes y conocedoras, en materia de organización polaca. Ya no da tiempo para más, menos para mucho; sin embargo no estaría por demás que cada partido político, el PAN, el PRD, etcétera, realizara la memoria de su actuación en los lugares citados para dimensionar destreza y trabajos partidarios.





