Reaparición de Fidel, nuevos escenarios
Manuel del Ángel Rocha
Bastó que la semana pasada se concertara la alianza PAN-PRD y que en las listas de los candidatos plurinominales a la diputación local saliera en primer lugar Miguel Ángel Yunes Linares, para que de manera automática reapareciera en una cena con diputados locales el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán.
Desde antes que el ex gobernador hiciera su aparición pública se habían atado y desatado innumerables hipótesis sobre su porvenir político. Desde embajador, secretario de estado, senador, diputado federal, etc., y al fin reaparece en una cena con los diputados locales del PRI, en Casa Veracruz departiendo alegremente con ellos. Y nuevamente la especulaciones no se han hecho esperar, pero ahora de manera específica lo sitúan como Coordinador de la Bancada priista en la siguiente Cámara de Diputados locales, justamente para confrontar a Miguel Ángel Yunes Linares, anterior contrincante a la gubernatura del actual gobernador Javier Duarte de Ochoa.
De entrada ya muchos periodistas y redactores han sentenciado que la alianza PAN-PRD será un fracaso, todo ello como parte de la estrategia mediática para disminuir el impacto político que ello ocasiona. Porque de las tres principales franquicias partidarias, que dos de ellas se unan y compitan de manera coaligada en un proceso electoral local, a más de un sesudo Maquiavelo le quitan el sueño.
Y como en política se trata de asumir o mantener el poder, ya aquella argumentación de la declaración de principios y la plataforma ideológica encontradas, han pasado a ser historia desgraciadamente, pero de ello se agarran quienes de manera evidente cumplen instrucciones para minar este acuerdo político, que de manera también innegable, en lugar de disminuir el impacto mediático, lo aumentan.
Existen estrategias erróneas que deberán de cambiar quienes operan la cosa política del PRI, porque a raíz del proceso electoral de 2010 para elegir gobernador, argumentan que si no han “echado la carne al asador”, invirtiéndole cualquier cantidad de recursos Yunes Linares hubiera ganado. Y en ese contexto la herencia financiera para la actual Administración estatal ha sido por demás desastrosa, solo el cirujano Tomas Ruiz ha ido haciendo pespuntes para reencauzar las finanzas estatales, pero que han dejado semiparalizados una serie de programas que se han cumplido apenas a cuenta gotas.
En ello estriba que hoy quienes están palomeando las listas del PRI elijan a los más representativos en sus municipios y distritos, porque volverle apostar a candidaturas por compromisos, o cumpliendo exigencias de sector o grupos de poder, la única manera de competir será a costa de compra de votos y conciencias, que estarán lejos de llevar al triunfo el próximo primer domingo de julio a sus prospectos.
Pero a pesar de ir también en la coalición “Veracruz para Adelante”, el PRI centrara su atención en quienes llevara como sus candidatos plurinominales a la diputación local. Confrontar con argumentos políticos y técnicos a Yunes Linares en la tribuna de Encanto y Lázaro Cárdenas, no será tarea facial, pero mucho menos si pretende revivir muertos como el caso del ex candidato a la diputación federal por Xalapa Reynaldo Escobar Pérez. Ya en su momento la ciudadanía emitió su veredicto, y lo volverá hacer si de forma sorpresiva el abogado Escobar Pérez, especialista en ganar mala fama de manera explicable, se asoma en los listados del PRI.
Existen otros perfiles con talento, experiencia y formación teórica-política que en buena lid, le podrían competir la tribuna al de Soledad de Doblado. Inocencio Yáñez, que aunque en ocasiones le gana la entraña y la escasez didáctica, podría utilizar la esgrima verbal para hacer una confronta de buen nivel, y con ello gana la democracia, y la casa de nuestra soberanía recobraría un poco de dignidad, que hoy por hoy, es letra muerta.
Pero un perfil innegable para debatir con Miguel Ángel, es el actual secretario particular del gobernador Duarte de Ochoa, el cordobés politólogo-escritor Juan Antonio Nemi Dib. Con una amplia experiencia en la administración pública estatal (Coordinador de Comunicación Social, Sub secretario de Desarrollo Político, Director General), ex diputado federal, y una aguda inteligencia política, amén de manejar escenarios (literal), la tribuna, ni los argumentos le faltarían. Pero pienso en un PRI diferente, donde probablemente para esta caterva de virtudes no hay espacio y entonces estos perfiles tengan que buscar acomodo con los de enfrente, en otra coalición, aunque esta no sea la “gran alianza por ti”.





