Denis H. Ríos Del Valle
El PRI dice que la federación manipula a su conveniencia los recursos del FONDEN, que los retrasa para utilizarlos en tiempos electorales. El PAN señala que el PRI lucra con los recursos del FONDEN porque excusado en la emergencia y desgracia de los damnificados los opera con discrecionalidad sin dar cuentas de nada, que los recursos de la federación operados desde la federación se han aplicado y que el problema está en que los gobiernos del PRI no ponen la parte de los recursos que les corresponden y que por eso no pueden ejercerlos, que la causa de que no pongan su parte de dinero es porque no tienen dinero, que el gobierno anterior se llevó todo y dejó al estado endeudado.
Al FONDEN mismo y su normatividad entre declaración y declaración de las partes que discuten lo han convertido en un asunto demasiado especializado, en manzana de la discordia, en emblema de la mentira y la manipulación, en objeto de deseo y hasta en una bendición, pues ahora los más interesados en el tema ya no son directamente damnificados sino los empresarios, políticos, funcionarios y hasta medios de comunicación que se benefician directa o indirectamente con esos dineros.
La razón -se dice- son los recursos económicos destinados a fondo perdido, dinero gratis -comentan algunos-, paternalismo de moda -señalan otros-, la salvación y justificación de acciones y permisos mal hechos sobre todo por los gobiernos locales. En este contexto la temporada de lluvias y huracanes es el tiempo más deseado por los grupos de poder porque en ellos además de votos hay mucho dinero de por medio.
Antes del FONDEN poco o casi nada se decía de los desarrollos urbanos irregulares, de los asentamientos en zonas de riesgos, del mal diseño de la infraestructura y su nulo mantenimiento, incluso la propia temporada de huracanes no era tema mediático hasta que apareció el concepto del FONDEN y sus recursos económicos.





