Los tiempos de la política
Noé Valdés
Democracia
¡¡Cuantas mentiras decimos en tu nombre!!
En la década de los 70s del siglo pasado, cuando el que escribe, se enteró que existía una jungla, habitada por una fauna de los llamados políticos y que él Presidente de la República, sus ministros en aquellos tiempos, hoy secretarios de estado; los senadores, diputados federales, los gobernadores de los estados, sus directores de despacho, hoy pomposamente llamados secretarios, los diputados locales, presidentes municipales; todos ellos eran, son y seguirán siendo, los que operan, hacen y deshacen, la política.
En aquellos tiempos, por la inocencia, por la corta edad y como sueño guajiro, pensaba que era todo un honor, una especie de toque mágico, ser elegido por el Preciso, para que lo acompañaran en su proyecto de gobierno. Jamás por la mente me pasó, que al escoger a su equipo, era porque de esa manera, se pagaban facturas, favores o que se cumplía con compromisos con los grupos, organizaciones, sindicatos, que había apoyado a que el ejecutivo llegara a la silla presidencial.
Mi mente era sana y no alcanzaba a pensar que hubiera componenda en las cuestiones políticas; simplemente que era un privilegio, una dicha y posiblemente un merecimiento, el que un presidente te escogiera para que formaras parte de su gabinete y al mismo tiempo ¡claro!, el invitado, tenía que corresponder, poniéndose la camiseta y servirle de forma derecha, de manera fiel, sin golpes bajos, ni zancadillas ni nada por el estilo, al que le había dado chamba.
Los políticos de aquella época eran hombres dedicados a esos menesteres, se entregaban en cuerpo y alma al trabajo de servidores públicos y podemos citar algunos, ¿Quién no recuerda a Tata Lázaro a don Adolfo Ruiz Cortínez a Jesús Reyes Heroles? También había contras, hombres que no estaban de acuerdo con la forma de gobernar y lo expresaban. Así surgieron luchadores sociales como Valentín Campa, Demetrio Vallejo, Heberto Castillo, Manuel Clouthier (Maquio), Cuauhtémoc Cárdenas, por citar algunos.
Aunque había un presidencialismo elevado a la octava potencia y en la Cámara de Senadores y en el Congreso de la Unión, se hacía lo que el ejecutivo federal decía, había cierto respeto a esa figura legislativa, porque para llegar a ser senador o diputado federal, se elegían políticos que tuvieran un poquito de conocimiento legislativo. Lo que dio al traste, fue cuando se inventaron los plurinominales, de los cuales, en un principio, el pueblo no entendía ni papa, cuál era su encomienda, menos la forma de elegirlos.
Esto de los plurinominales, servía para nivelar la camada de cada partido, para cuando las propuestas uninominales no eran elegidos, porque el pueblo no los quería o porque simplemente la caballada estaba flaca, se compensaba con los plurinominales y se escogían a los mejores hombres, ciudadanos que si sabían de legislación, buenos tribunos, con buena reputación, ¡que supieran pues, defender los colores en la cámara alta, en la baja y en los congresos locales!
Conforme fueron pasando los años, elegir diputados federales locales o senadores, que es donde aparecen los pluris, poco a poco la ciudadanía fue sabiendo de qué manera se elegían y el papel que desempeñarían en las cámaras, la cuestión es que se fue degradando esa figura y en últimas elecciones, los gobernantes en turno, metieron su manota en la elección de plurinominal y ese beneficio electoral, se ha convertido en una agencia de colocación, para acomodar a los cuates, compadres, compañeros de banca en la escuela, pero en el mayor de los casos, de legislación no saben nada.
Lo peor lo estamos viviendo hoy, que se han elegido a los plurinominales para diputados locales en Veracruz. El PRI eligió personajes que no militaban en su filas, personajes –no todos- que tienen pésimos antecedentes, que el pueblo les va a reprochar en la primera de cambios. Como muestra está Joserra, de muy jodidos recuerdos y que si se presenta en el mercado del puerto de Veracruz, seguro que lo van a recibir con la Marcha de Zacatecas, ¡si bien le va!
Aun deben de quedar huellas, en las paredes del mercado, aunque se hayan reparado y pintado, en el sentimiento de los familiares de las victimas de aquel fatídico diciembre, no lo van a olvidar nunca y, todavía más, ahí está René Mariani, quien era el contralor y que sabe perfectamente de las cuentas de ese señor y si René no lo recuerda, ahí está doña Alicia González Cerecedo, quien era la presidente del Congreso local cuando el señor Gutiérrez de Velasco tuvo que rendir cuentas. No creemos que haya buenas referencias.
¿Qué es lo que le está pasando al revolucionario Institucional?, ¿que ya se les acabó la memoria? o es que simplemente han aplicado la amnesia, para olvidar horrores pasados. En viejos tiempos, se acuñó una frase que dice, “En política los amigos son de mentiras y los enemigos de verdad”, no creemos que con el tiempo ese dicho se haya disuelto, está vigente y se puede aplicar en todos los tiempos y añadiríamos uno más, “el que traiciona una vez, traiciona toda la vida”.
Lo de los pluris, los veracruzanos no lo entienden, es más, no entienden ni la elección de los uninominales, pero en fin, se acerca el día “D” y ahí nos vamos a enterar de que color pinta el colorado, el azul, el amarillo y el naranja. Se podría pensar que todo obedece a que el hombre, en la segunda posición en el gobierno del Estado, su origen no lo ha olvidado y ese señor, si que se despachó con la cuchara grande, todo nos lleva a esa línea, como la línea rosa del Código Da Vinci. ¡Uno que es tan mal pensado!
DORMIR BUIEN
¿Qué tal duerme amable lectora y lector?, ¡bien! Qué bueno, porque los que no duermen bien y se acuestan y se levantan con el Jesús en los labios, esos meros son los jalapeños, con eso de que ya llegaron las lluvias y se ve que la capital del estado, no está preparada para tanta precipitación. Que Dios nos cuide, nos proteja y nos agarre confesados, porque si que los aguaceros van a estar medio regular…Cualquier comentarios sobre este pluri texto, favor de enviarlo a valdesnoe@hotmail.com





